Información principal
Pólipos y seguimiento
Existe el pólipo juvenil solitario: es un pólipo que ofrece sangrado en niños o adolescentes. Con la resección del pólipo por colonoscopia, el sangrado se retira.
En todos los casos de polipectomía por colonoscopia, el pólipo debe mandarse a patología para su revisión.
Existe la poliposis familiar múltiple, que ciertamente es otra entidad grave y su manejo es quirúrgico.
Presentación clínica
Muchos pólipos se descubren antes de producir molestias
La mayoría de los pólipos son benignos, pero algunos pueden presentar cambios precancerosos y transformarse en cáncer colorrectal con el paso del tiempo. Detectarlos y retirarlos oportunamente puede ayudar a prevenir esta enfermedad.
El National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases señala que los pólipos son crecimientos localizados en el revestimiento del colon o del recto y que, aunque la mayoría no es cancerosa, algunos pueden convertirse en cáncer.
¿Los pólipos producen síntomas?
La mayoría de las personas con pólipos de colon no presenta molestias. Por eso, con frecuencia se descubren durante un estudio de detección o una colonoscopia solicitada por otra causa.
Cuando producen síntomas, pueden presentarse:
Sangre roja o de color oscuro en las evacuaciones.
Sangrado rectal.
Sangre oculta que únicamente se detecta mediante una prueba de laboratorio.
Anemia por pérdida crónica de sangre.
Cansancio, palidez o debilidad relacionados con anemia.
Cambios persistentes en la frecuencia o consistencia de las evacuaciones.
Estreñimiento o diarrea prolongados.
Dolor o cólicos abdominales, especialmente cuando existe una lesión grande.
Moco en las evacuaciones.
Estos síntomas no son exclusivos de los pólipos. También pueden relacionarse con hemorroides, fisuras, divertículos, inflamación intestinal, lesiones vasculares o cáncer colorrectal.
La ausencia de sangrado tampoco permite descartar un pólipo. El NIDDK indica que la mayoría de las personas con pólipos de colon no presenta síntomas.
Apariencia durante el estudio
Tres formas que describen cómo se une la lesión a la pared intestinal
Se une mediante un tallo o pedículo, con una apariencia semejante a un hongo.
Tiene una base ancha y se encuentra directamente unido a la pared del colon.
Sobresale muy poco de la mucosa y puede requerir técnicas endoscópicas especializadas.
¿Qué diferencia existe entre un pólipo pediculado y uno sésil?
Los pólipos pueden describirse según la forma en que se unen a la pared intestinal.
Pólipo pediculado
Está unido a la mucosa mediante un tallo o pedículo. Su apariencia puede compararse con la de un hongo.
El pedículo puede contener vasos sanguíneos, por lo que durante su resección deben aplicarse técnicas que ayuden a prevenir o controlar el sangrado.
Pólipo sésil
Tiene una base ancha y se encuentra directamente unido a la pared del colon, sin un tallo claramente definido.
Su extirpación puede ser más compleja según su tamaño, localización y profundidad.
Lesiones planas
Algunas lesiones sobresalen muy poco de la mucosa o presentan una depresión central. Pueden ser más difíciles de identificar y, en ciertos casos, requieren técnicas endoscópicas especializadas.
Por lo tanto, pediculado, sésil y plano describen la apariencia del pólipo, pero no indican por sí solos si es benigno, precanceroso o canceroso.
Histopatología
El reporte de patología define el tipo de lesión
Pueden describirse como tubulares, tubulovellosos o vellosos y presentar displasia de distinto grado.
Incluyen pólipos hiperplásicos, lesiones serradas sésiles y adenomas serrados tradicionales.
Un pólipo juvenil aislado no tiene el mismo significado que un síndrome hereditario con múltiples lesiones.
Pueden aparecer en personas con inflamación intestinal y su significado depende de la enfermedad de origen.
Tipos de pólipos según el estudio de patología
Después de retirar un pólipo, el patólogo examina el tejido al microscopio. Entre los resultados posibles se encuentran:
Pólipos adenomatosos
Los adenomas son lesiones precancerosas. No todos evolucionarán a cáncer, pero deben retirarse y vigilarse.
Pueden describirse como:
Tubulares.
Tubulovellosos.
Vellosos.
Con displasia de bajo o alto grado.
El riesgo suele aumentar cuando el pólipo es grande, presenta componente velloso o contiene displasia de alto grado.
Lesiones serradas
Este grupo incluye:
Pólipos hiperplásicos.
Lesiones serradas sésiles.
Adenomas serrados tradicionales.
Algunos pólipos hiperplásicos pequeños tienen un riesgo muy bajo. Sin embargo, determinadas lesiones serradas, especialmente las grandes o localizadas en el colon proximal, pueden ser precursoras de cáncer.
Pólipos hamartomatosos
Se forman por un crecimiento desorganizado de tejidos normalmente presentes en el intestino. Dentro de este grupo se encuentran los pólipos juveniles.
Un pólipo hamartomatoso aislado no tiene el mismo significado que un síndrome hereditario con múltiples pólipos.
Pólipos inflamatorios
Pueden aparecer en personas con inflamación intestinal. Su significado depende de la enfermedad de origen y de los hallazgos microscópicos.
¿Un pólipo significa que existe cáncer?
No. La mayoría de los pólipos no es cancerosa.
Sin embargo, algunos contienen cambios precancerosos y una proporción puede evolucionar durante varios años. El riesgo se relaciona con:
Tipo histológico.
Tamaño.
Número de pólipos.
Presencia y grado de displasia.
Extirpación completa o incompleta.
Antecedentes personales de pólipos o cáncer colorrectal.
Antecedentes familiares.
Existencia de un síndrome hereditario.
La apariencia observada durante la colonoscopia puede orientar al especialista, pero el diagnóstico definitivo depende del estudio de patología.
Ruta diagnóstica
Detección, resección, patología y seguimiento
¿Cómo se detectan los pólipos?
Los pólipos pueden identificarse mediante diferentes estudios:
Cuando la valoración indica la necesidad de una colonoscopia, el paciente recibe orientación para realizar el estudio con un servicio especializado. Posteriormente, el coloproctólogo puede revisar el reporte, el resultado de patología y determinar si se requiere vigilancia, una nueva resección o tratamiento quirúrgico.
Colonoscopia
Permite examinar el recto y todo el colon mediante una cámara flexible. Durante el mismo procedimiento pueden tomarse biopsias y retirarse muchas lesiones.
Se utiliza tanto para investigar síntomas como sangrado o anemia como para la detección del cáncer colorrectal en personas sin síntomas.
El NIDDK explica que la colonoscopia permite observar pólipos, tejido inflamado, úlceras y cáncer, y que también se utiliza como estudio de detección.
Pruebas de materia fecal
Pueden detectar sangre oculta o alteraciones relacionadas con lesiones colorrectales. Un resultado positivo no confirma la existencia de un pólipo y generalmente debe completarse con una colonoscopia.
Una prueba negativa tampoco garantiza que no exista una lesión.
Sigmoidoscopia flexible
Examina el recto y la parte inferior del colon. Cuando se encuentran pólipos o tejido anormal puede ser necesario realizar una colonoscopia para revisar el resto del intestino.
Colonografía por tomografía
También llamada colonoscopia virtual, permite identificar algunas lesiones mediante imágenes. Si se detecta un pólipo, suele necesitarse una colonoscopia convencional para retirarlo.
¿Cómo se realiza la polipectomía?
La polipectomía es la resección de un pólipo. En muchos casos puede efectuarse durante la colonoscopia utilizando:
Pinzas especiales.
Asa de polipectomía.
Corriente eléctrica o electrocauterio.
Inyección de líquido debajo de la lesión.
Clips para prevenir o controlar el sangrado.
Técnicas de resección endoscópica avanzada.
Los pólipos pequeños suelen retirarse completamente durante el estudio. Las lesiones grandes, planas, ubicadas en sitios difíciles o con características sospechosas pueden requerir:
Resección mucosa endoscópica.
Disección endoscópica especializada.
Procedimiento realizado en varias etapas.
Cirugía de colon o recto.
La elección depende del tamaño, forma, localización y posibilidad de invasión profunda.
¿Por qué debe enviarse el pólipo a patología?
Todo tejido recuperado debe enviarse a análisis histopatológico para determinar:
Qué tipo de pólipo es.
Si contiene cambios precancerosos.
Grado de displasia.
Si existe cáncer.
Si la lesión parece haberse retirado completamente.
Qué seguimiento puede ser necesario.
El resultado de patología es fundamental para establecer cuándo debe realizarse el siguiente estudio.
¿Qué sucede después de retirar un pólipo?
El seguimiento no es igual para todas las personas. El intervalo para una nueva colonoscopia depende de:
Número de pólipos.
Tamaño.
Tipo histológico.
Grado de displasia.
Calidad de la preparación intestinal.
Extirpación completa.
Antecedentes personales y familiares.
Resultado de colonoscopias anteriores.
Por ello, no conviene comunicar un periodo fijo de seguimiento sin conocer el reporte endoscópico y el resultado de patología.
Pólipo juvenil solitario
El pólipo juvenil es un tipo de pólipo hamartomatoso que aparece principalmente en niños y adolescentes.
Puede provocar:
Sangrado rectal recurrente.
Sangre roja en las evacuaciones.
Anemia.
Salida del pólipo a través del ano en algunos casos.
Moco o molestias abdominales ocasionales.
El término “juvenil” describe principalmente su estructura microscópica y no significa que sea canceroso.
Un pólipo juvenil solitario suele ser benigno. Habitualmente se retira por colonoscopia y el tejido debe enviarse a patología. Después de la resección, el sangrado puede desaparecer, pero no debe presentarse como una garantía: si persiste, es necesario investigar otra causa.
Pólipo juvenil aislado y síndrome de poliposis juvenil
No son lo mismo.
El pólipo juvenil aislado suele presentarse como una lesión única y no necesariamente implica una enfermedad hereditaria.
El síndrome de poliposis juvenil se caracteriza por múltiples pólipos juveniles o por determinados antecedentes familiares. Puede asociarse con alteraciones hereditarias y con un mayor riesgo de cáncer gastrointestinal.
Debe considerarse una valoración genética especializada cuando existe:
Un número elevado de pólipos juveniles en colon o recto.
Pólipos juveniles en distintas partes del aparato digestivo.
Antecedentes familiares de poliposis juvenil.
Aparición repetida de pólipos.
Sangrado o anemia persistentes desde edades tempranas.
El American College of Gastroenterology diferencia claramente los pólipos juveniles solitarios de la poliposis juvenil hereditaria.
Poliposis adenomatosa familiar
La poliposis adenomatosa familiar, conocida como PAF, es un síndrome hereditario relacionado generalmente con alteraciones en el gen APC. Conocida también como Poliposis Familiar Multiple
Las personas afectadas pueden desarrollar cientos o miles de pólipos adenomatosos en el colon y el recto, con frecuencia desde edades jóvenes.
Puede sospecharse cuando existe:
Gran cantidad de pólipos.
Pólipos a una edad inusualmente temprana.
Cáncer colorrectal en familiares jóvenes.
Familiares con diagnóstico de PAF.
Manifestaciones asociadas fuera del colon.
La PAF no se maneja como un pólipo aislado. Requiere:
Colonoscopias periódicas desde edades tempranas.
Asesoramiento y estudio genético.
Evaluación de familiares.
Vigilancia de otras partes del aparato digestivo.
Planificación quirúrgica.
Seguimiento durante toda la vida.
Cuando la cantidad de pólipos ya no puede controlarse mediante resecciones endoscópicas, generalmente se considera una colectomía o proctocolectomía. El procedimiento específico depende del número y distribución de las lesiones, del estado del recto y de las condiciones del paciente. El National Cancer Institute señala que la cirugía preventiva del colon constituye una parte central del manejo cuando se manifiesta la poliposis.
¿Cuándo se necesita cirugía?
La mayoría de los pólipos aislados puede retirarse por vía endoscópica. La cirugía puede ser necesaria cuando:
El pólipo es demasiado grande o complejo para una resección endoscópica segura.
No puede retirarse completamente.
El resultado de patología muestra cáncer con factores de riesgo.
Existe sospecha de invasión profunda.
Se presentan complicaciones.
Hay una poliposis hereditaria con demasiadas lesiones para controlarlas individualmente.
La cirugía puede consistir en retirar únicamente un segmento del colon o realizar una operación más extensa. La decisión debe individualizarse.
¿Cuándo se requiere atención inmediata?
Después de una colonoscopia o polipectomía debe solicitarse atención médica inmediata si aparece:
Sangrado abundante o que no se detiene.
Expulsión de coágulos.
Dolor abdominal intenso o progresivo.
Abdomen duro o muy distendido.
Fiebre.
Vómito persistente.
Mareo, desmayo o debilidad.
Dificultad para respirar.
Puede existir sangrado tardío varios días después de retirar un pólipo. Aunque las complicaciones son poco frecuentes, el sangrado importante o el dolor intenso no deben considerarse normales.
La forma de un pólipo no permite conocer por sí sola su naturaleza. La colonoscopia permite localizarlo y, en muchos casos, retirarlo; el estudio de patología determina el tipo de lesión y el seguimiento necesario.

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