Información principal
Síntomas
Dolor en hipocondrio izquierdo (lado izquierdo del abdomen) y sangrado.
En casos de complicación, los más importantes son:
- Perforación de un divertículo, lo que origina un cuadro peritoneal (peritonitis).
- Fístula colovesical: se da un puente de comunicación del colon izquierdo a la vejiga, lo que origina que el paciente orine materia fecal.
Ambos eventos demandan un procedimiento quirúrgico de urgencia.
Los estudios que documentan la presencia de divertículos son:
- Colonoscopia
- Colon por enema de doble contraste
Tratamiento
- Dolor leve ocasional: manejo conservador con dieta rica en fibra y un medicamento antiespasmódico.
- Dolor intenso y constante con sangrado frecuente: manejo mediante un procedimiento quirúrgico, hemicolectomía izquierda con anastomosis primaria con engrapadora.
Manifestaciones
El cuadro cambia según exista inflamación, sangrado o complicaciones
La presencia de estas bolsas se conoce como diverticulosis. Cuando uno o varios divertículos se inflaman o infectan, el padecimiento recibe el nombre de diverticulitis.
Aunque tradicionalmente se ha relacionado su formación con un aumento de la presión dentro del colon, su origen puede involucrar varios factores, como la edad, la alimentación, el estilo de vida, la motilidad intestinal y las características de la pared del colon.
Espectro de la enfermedad
No todos los divertículos representan la misma situación clínica
Presencia de divertículos, generalmente sin inflamación.
Los divertículos producen síntomas, sangrado u otras alteraciones.
Uno o varios divertículos se inflaman o infectan.
Puede asociarse con absceso, perforación, peritonitis, obstrucción o fístula.
¿Cuál es la diferencia entre diverticulosis y diverticulitis?
Es importante distinguir estos términos:
Diverticulosis: presencia de divertículos en el colon, generalmente sin inflamación.
Enfermedad diverticular: ocurre cuando los divertículos producen síntomas, sangrado u otras alteraciones.
Diverticulitis: inflamación o infección de uno o varios divertículos.
Diverticulitis complicada: se presenta cuando existen problemas como absceso, perforación, peritonitis, obstrucción o fístula.
La mayoría de las personas con diverticulosis no desarrolla síntomas ni complicaciones.
¿Qué síntomas pueden ocasionar?
Cuando existen síntomas relacionados con enfermedad diverticular sin inflamación aguda, pueden presentarse:
Dolor o cólicos en la parte inferior izquierda del abdomen.
Distensión abdominal.
Estreñimiento o diarrea.
Cambios en el ritmo de las evacuaciones.
Estos síntomas también pueden aparecer en otros padecimientos, como el síndrome de intestino irritable, por lo que la presencia de dolor abdominal no confirma por sí sola una enfermedad diverticular.
Síntomas de diverticulitis
Cuando un divertículo se inflama, el dolor suele ser más intenso, constante y localizado en la parte inferior izquierda del abdomen.
También pueden presentarse:
Fiebre o escalofríos.
Sensibilidad al tocar el abdomen.
Náusea o vómito.
Estreñimiento o diarrea.
Distensión abdominal.
Pérdida del apetito.
Cambios urinarios cuando la inflamación se encuentra cerca de la vejiga.
La intensidad de los síntomas puede variar. Una valoración médica permite determinar si se trata de una diverticulitis no complicada o si existe alguna complicación.
El dolor suele ser más intenso, constante y localizado en la parte inferior izquierda del abdomen y puede acompañarse de fiebre, sensibilidad, náusea o Evacuación.
Puede manifestarse como salida de sangre roja o color vino por el recto. Todo sangrado requiere valoración para identificar su origen.
¿Los divertículos pueden causar sangrado?
Sí. El sangrado diverticular ocurre cuando se lesiona un pequeño vaso sanguíneo asociado con un divertículo.
Generalmente se manifiesta como salida de sangre roja o color vino por el recto y, a diferencia de la diverticulitis, puede presentarse sin dolor abdominal.
Algunos episodios se detienen espontáneamente, pero otros pueden producir una pérdida considerable de sangre. Todo sangrado rectal requiere valoración para identificar su origen y descartar otras causas, como pólipos, inflamación, hemorroides o cáncer colorrectal.
¿Cuáles son las principales complicaciones?
Complicaciones
Cuatro situaciones que cambian el manejo
La salida de contenido intestinal hacia el abdomen puede requerir atención hospitalaria inmediata y cirugía en algunos casos.
Una perforación contenida puede formar una colección de pus y requerir antibióticos, drenaje o cirugía.
Puede producir infecciones urinarias recurrentes, gas al orinar o materia fecal en la orina.
La cicatrización por inflamación repetida puede estrechar el colon y dificultar el paso de las evacuaciones.
La diverticulitis puede producir diferentes complicaciones:
Perforación y peritonitis
Un divertículo inflamado puede perforarse y permitir la salida de contenido intestinal hacia el abdomen.
Cuando la infección se extiende hacia la cavidad abdominal puede ocasionar peritonitis, una condición grave que requiere atención hospitalaria inmediata y, en algunos casos, cirugía de urgencia.
Absceso
La perforación puede quedar contenida y formar una acumulación localizada de pus. Dependiendo de su tamaño y ubicación, el tratamiento puede incluir antibióticos, drenaje guiado mediante estudios de imagen o cirugía.
Fístula colovesical
Es una comunicación anormal entre el colon y la vejiga. Puede ocasionar:
Infecciones urinarias recurrentes.
Salida de gas al orinar, conocida como neumaturia.
Presencia de materia fecal en la orina, llamada fecaluria.
Orina turbia o con olor desagradable.
Molestias urinarias persistentes.
La fístula colovesical suele requerir tratamiento quirúrgico, pero su manejo debe planificarse según el estado clínico del paciente. No todos los casos necesitan una operación de urgencia inmediata.
Estenosis u obstrucción
Los episodios repetidos de inflamación pueden producir cicatrización y estrechamiento del colon, dificultando el paso de las evacuaciones.
Diagnóstico según el cuadro
Los estudios dependen de si hay inflamación aguda, sangrado o diverticulosis
¿Cómo se diagnostican los divertículos?
Los estudios dependen de si existe diverticulosis sin síntomas, diverticulitis aguda o sangrado.
Tomografía de abdomen y pelvis
Es uno de los principales estudios cuando se sospecha diverticulitis aguda. Permite identificar inflamación y detectar complicaciones como abscesos, perforaciones, fístulas u obstrucción.
Colonoscopia
Permite observar los orificios de los divertículos desde el interior del colon y descartar otras enfermedades. También puede utilizarse para identificar y, en ciertos casos, controlar un sangrado diverticular.
Por lo general, la colonoscopia no se realiza durante un episodio agudo de diverticulitis. Cuando está indicada, suele programarse después de que la inflamación haya desaparecido y el especialista considere que puede efectuarse con seguridad.
Estudios de laboratorio
Los análisis de sangre pueden ayudar a detectar infección y anemia.
El colon por enema de doble contraste se utilizó durante muchos años para observar la anatomía del colon, pero actualmente ha sido sustituido en gran medida por la colonoscopia.
¿Cuál es el tratamiento?
Tratamiento
El manejo cambia según la situación clínica
Puede incluir fibra de forma gradual, hidratación, actividad física, evitar estreñimiento y medicamentos bajo indicación.
Algunos pacientes pueden manejarse de forma ambulatoria; los antibióticos se indican en casos seleccionados.
El tratamiento depende de la cantidad de sangre y del estado del paciente, e incluye desde vigilancia hasta procedimientos para controlar el sangrado.
Puede requerirse ante perforación, fístula, obstrucción, infección no controlada, sangrado grave o recurrente u otras situaciones seleccionadas.
El tratamiento depende de la situación clínica de cada paciente.
Diverticulosis sin complicaciones
Cuando no existe inflamación aguda, el médico puede recomendar:
Incrementar gradualmente el consumo de fibra.
Mantener una adecuada hidratación.
Realizar actividad física.
Evitar el estreñimiento.
Utilizar medicamentos para aliviar los síntomas únicamente bajo indicación médica.
Diverticulitis no complicada
Algunos pacientes pueden tratarse de manera ambulatoria con ajustes temporales en la alimentación, control del dolor y vigilancia médica.
Los antibióticos pueden ser necesarios en determinados casos, pero no se indican automáticamente a todas las personas con diverticulitis no complicada. La decisión depende de la gravedad, las defensas del paciente, sus antecedentes y los resultados de la valoración.
Los casos graves o con mayor riesgo de complicaciones pueden requerir hospitalización.
Sangrado diverticular
El tratamiento dependerá de la cantidad de sangre y del estado del paciente. Puede incluir:
Vigilancia y reposición de líquidos.
Transfusión cuando la pérdida de sangre es importante.
Colonoscopia para localizar y controlar el sangrado.
Angiografía con tratamiento del vaso afectado.
Cirugía en casos seleccionados que no pueden controlarse mediante otras alternativas.
¿Cuándo se necesita cirugía?
La cirugía puede ser necesaria cuando existe:
Dolor persistente e intenso
Perforación con peritonitis.
Infección que no puede controlarse con otras medidas.
Fístula entre el colon y vejiga.
Obstrucción o estrechamiento significativo del colon.
Sangrado y dolor recurrente que afecta considerablemente la calidad de vida.
Sangrado grave o recurrente que no puede controlarse por otros medios.
Sospecha de cáncer que no puede descartarse.
La operación suele consistir en retirar el segmento enfermo del colon, generalmente el colon sigmoide, y unir nuevamente los extremos sanos mediante una anastomosis.
Sin embargo, no todas las cirugías corresponden exactamente a una hemicolectomía izquierda, ni en todos los casos puede realizarse una anastomosis primaria. El procedimiento depende de la localización de la enfermedad, la contaminación abdominal, el estado general del paciente y si se trata de una cirugía programada o de urgencia.
¿Cuándo se requiere atención inmediata?
Como en toda cirugia Colo-rectal, el paciente debe ser preparado adecuadamente con una limpieza sistemica(manejo de antibioticos) y una limpieza mecánica que ofrece mayor seguridad para el pacienteen su operación y garantiza una mejor y pronta recuperación.
Es importante acudir a urgencias si se presenta:
Dolor abdominal intenso y constante.
Abdomen rígido o doloroso al tocarlo.
Fiebre alta o escalofríos.
Vómito persistente.
Incapacidad para evacuar o expulsar gases.
Sangrado rectal abundante.
Mareo, desmayo, palidez o debilidad.
Salida de gas o materia fecal al orinar.
Tener divertículos no significa que necesariamente se desarrollará diverticulitis o que será necesaria una cirugía. La valoración especializada permite distinguir entre diverticulosis, inflamación, sangrado y posibles complicaciones para seleccionar el tratamiento adecuado.

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